Educación y conducta

Paseos tranquilos: cómo enseñar a tu perro a no tirar de la correa

Pasear con la correa suelta se aprende a cualquier edad. Te contamos por qué tira y cómo enseñarle paso a paso, sin tirones.

2 de noviembre de 20262 min de lecturaCompartir

Milo viajando

En resumen

  • Si tira y avanzáis, aprende que tirar funciona: la clave es que solo avance con la correa suelta.
  • Sesiones cortas, muchos premios y mucha paciencia.
  • Un buen arnés y una correa de 2 metros ayudan mucho.

Pocas cosas desgastan tanto como un paseo en el que el perro tira todo el rato. Es incómodo para ti y tampoco es agradable para él. La buena noticia es que pasear con la correa suelta se aprende, a cualquier edad, con constancia y sin tirones.

Por qué tira

Los perros caminan más rápido que nosotros y todo lo que hay en la calle les interesa: olores, otros perros, personas. Si cada vez que tira consigue avanzar hacia lo que quiere, aprende algo muy sencillo: tirar funciona. No lo hace para desafiarte; simplemente le ha salido a cuenta.

Antes de empezar

  • Un arnés cómodo que no apriete y una correa fija de unos 2 metros. Las extensibles enseñan justo lo contrario: que tirar alarga la correa.
  • Premios pequeños y muy apetecibles, en una bolsa a mano.
  • Un lugar tranquilo para las primeras prácticas: un pasillo, el portal o una calle con poco movimiento.

Paso a paso

  1. Premia la posición. Cada vez que camine a tu lado con la correa floja, dale un premio junto a tu pierna. Al principio, muy a menudo.
  2. Si tira, para. En cuanto la correa se tense, quédate quieto como un árbol, sin tirar ni hablar. Espera.
  3. Cuando vuelva, seguís. En el momento en que la correa se afloje (porque se gira o da un paso hacia ti), felicítale y seguid caminando.
  4. Cambia de dirección. Si se lanza con mucha fuerza, da media vuelta tranquilamente y premia cuando te siga.
  5. Ve subiendo la dificultad. Cuando lo haga bien en sitios tranquilos, prueba en calles con más estímulos.

Un consejo

Deja que el paseo tenga también ratos para oler. Olfatear le cansa mentalmente y le relaja, y un perro relajado tira mucho menos.

Errores frecuentes

  • Dar tirones. Además de poder hacerle daño, le pone nervioso y no le enseña qué debe hacer.
  • Querer avanzar rápido. Los primeros días quizá solo recorras una manzana. Es normal.
  • Cambiar las normas. Si a veces tirar funciona y a veces no, le costará mucho más aprender.

¿Cuánto tarda?

Depende de cada perro y de cuánto lleve tirando, pero con práctica diaria muchos perros mejoran mucho en pocas semanas. Si no ves avances, o si tira por miedo o reacciona ante otros perros, un educador canino que trabaje en positivo puede ayudarte a encontrar la causa.

¿Todavía no tienes perro? Puedes empezar por conocer a los que esperan hogar.